Hombre nuevo es el resultado de un deseo de poder decir lo que pienso, sin pensar lo que digo... (un poeta urbano me robó esa frase, la soñé en una noche de invierno).
Yiro como si fuera un gitano (que se entienda que no es en derredor del tontodromo), aunque sea más formoseño que Don Jorge. Claro que en la busqueda del hombre nuevo, vine a parar a Córdoba. Sigo buscando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario